Aún se está haciendo balance de la primera edición de este macro festival y ya conocemos la próxima cita del Rock in Río Madrid. Será en 2010.



Para entonces quizá tengamos en plena forma a Amy Winehouse, quién sabe, porque lo que fue el pasado viernes 4 de julio (The Independence Day) no estuvo muy fina.



Muy buena voz, muy mala ejecución. Ahora, eso sí no hay quien niegue que todo lo que le rodea es puro espectáculo donde la dificultad se encuentra en discernir la realidad de la actuación.


Por eso, y quizá en un intento por rebajar los escándalos de las últimas semanas protagonizados, Amy se bajó de las alturas de sus tacones en pleno concierto. Alturas que alcanzaba o no con ayuda de una copa de contenido dudoso. Debemos desmentir que, a pesar de la opacidad del líquido elemento, no se trataba de agua... agua del Río Manzanares, ¿acaso hay agua más turbia?



Y ya que mencionamos líquidos, hablemos de refrigerios varios. Como podéis ver, la variedad que ofrecía Rock in Río era tan prolífica como sus precios.




Eso sí, siempre te podías recostar en un masajista, vamos en un sillón majo de esos que dan masajes... por 1€ por supuesto.





Ocio Relax,... de pago; pero, ¿había ocio gratuito? Bueno si no contamos los 69€ de la entrada, los hasta 20€ que te podía costar dejar el coche apacarcado en un descampado, los 6€ de un menú medio,... ¡Sí! La vuelta en la noria era gratuita, había chicles gratis, pasta dentifrica gratis, chapas, gorros, globos,... y hasta unos zumitos que repartían a modo de experimento con público real para preparar el lanzamiento de nuevos productos de una conocida marca de ketchup. Las colas para tener, probar un poco de todo y miccionar... eso es otra historia.




No obstante, he de reconocer el magnífico sonido, buen ambiente y la seguridad que permitió que se celebrara un evento de este tipo en el que participaron más de 300.000 personas entre visitantes y trabajadores concluyendo en toda una fiesta de la música en la que Shakira fue sin duda alguna su reina...




Hasta 2010 guardemos pues estas instantáneas como recuerdo de una jornada veraniega excepcional en todos los sentidos... habrá que empezar a ahorrar para permitirse escuchar de nuevo un cartel igual o mejor que la edición 2008.