Ha sido la noticia de la semana. El pasado viernes 2 de febrero se presentaba en la sede de la UNESCO en París el último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático bajo el título ‘Las evidencias físicas de la ciencia del cambio climático’.
Las reacciones a dicho informe no se han hecho esperar, pero antes de comprobar algunas de ellas, veamos qué motivos han hecho concluir a los científicos que ‘el cambio climático es como un tren que no podrá ser detenido en siglos’.
De acuerdo al texto de 14 páginas que resumen el informe, la principal conclusión nos sitúa en el epicentro del problema al afirmar los expertos que el principal causante del aumento global de la temperatura desde mediados del siglo XX es ‘muy probablemente’ el aumento del efecto invernadero originado por el hombre.
Además los expertos han constatado que en el siglo XX, el nivel del mar aumentó probablemente 17 centímetros. Sólo la temperatura de la capa superior de suelo permanentemente helado, en el océano glacial Ártico, ha aumentado hasta tres grados desde los años 80.
Y añaden que hay numerosas pruebas de que la intensidad de las tormentas tropicales en el Atlántico Norte ha incrementado. Fenómeno que relacionan con el aumento de las temperaturas superficiales de los mares tropicales.
En cuanto a la lluvia, han constatado un claro aumento de las precipitaciones en las partes orientales de América del Norte y del Sur, en el norte de Europa y en Asia central.
Y, por el contrario, han destacado que en la región mediterránea, en el centro y sur de África así como distintas partes del sur de Asia se producen fuertes sequías.
Respecto al calentamiento global, los científicos han observado que los días y noches frías y las heladas son cada vez menos frecuentes, mientras que aumentan los días y noches cálidas y las olas de calor. Así 11 de los últimos 12 años se sitúan entre los 12 más cálidos desde que comenzó a medirse la temperatura, en 1850.
Asimismo, los datos vía satélite ponen de manifiesto que el calentamiento no sólo se produce en las capas de aire próximas a la Tierra, sino también en las más elevadas.
Con estos datos sobre la mesa, el grupo de expertos ha trazado seis posibles escenarios.
En el mejor de los casos, la temperatura media de los años 2090 a 2099 aumentará alrededor de 1,8 grados con respecto a 1999. En el peor de los supuestos, hablaríamos de un aumento de la temperatura media de hasta 6 grados a finales del siglo XXI.
Incluso si la concentración de gases causantes de efecto invernadero se congelara en los niveles del año 2000, se produciría un incremento de la temperatura de 0,1 grados por decenio.
Ante estas advertencias, el Panel Intergubernamental, que contó con la participación de 29 científicos españoles, concluye que el cambio climático es ‘inequívoco’ y que la temperatura media de la Tierra aumentará durante las próximas décadas.
En cuanto a España... como os podréis imaginar, tampoco sale bien parado. España, dice el informe, padecerá un incremento de las lluvias torrenciales, más olas de calor (una cada 3 y 5 años), un aumento de la salinidad del mar y nevadas menos copiosas.
Nada más hacerse público el informe, nuestro Secretario General para la Prevención de la Contaminación y del Cambio Climático, Arturo Gonzalo Aizpiri, declaró que ‘el estudio no alberga lugar a dudas’ y que ‘supone una llamada de atención muy poderosa a los gobiernos del mundo’.
En este sentido se pronunció inmediatamente también el actual Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, quien urgió una respuesta global para actuar con rapidez y determinación ante los riegos del cambio climático.
A su vez, la presidenta de la Asamblea General de la ONO, Haya Rashed Al Khalifa, expresó su convencimiento de que la Asamblea, integrada por 192 países miembros, constituye el foro ideal para buscar un programa de acción de la comunidad internacional Post-Kyoto.
Comunidad internacional en la que esperemos ver participar a Estados Unidos tras el notable cambio percibido en las últimas declaraciones de su presidente George W. Bush aunque en estos momentos, lo cierto es que Bush ve cómo se recrudece el debate sobre el cambio climático en su propia casa.
Esta misma semana científicos y legisladores acusaban al presidente Bush de manipular información, incluso de ocultar cifras sobre el cambio climático, durante los últimos cinco años.
Por cierto, quienes también se han pronunciado, tras darse a conocer el informe en París, han sido las organizaciones no gubernamentales.
Greenpeace Internacional, por medio de Stephanie Tunmore, responsable de la campaña de energía y cambio climático, destacó una buena noticia y es que ha mejorado la comprensión del sistema climático terrestre y de nuestro impacto en él. La mala noticia, en palabras de Tunmore, es que cuanto más sabemos sobre el clima, más precario se presenta el futuro.
La conclusión para Greenpeace es bien evidente y lanzan un mensaje claro para los Gobiernos: la ventana de acción se estrecha rápidamente. Si el anterior informe fue como un despertador, éste equivale a la alarma de una sirena de bomberos.
A esta llamada de alarma a los gobiernos se suma el Fondo Mundial para la Naturaleza, Adena. De acuerdo a Hans Verolme, Director del Programa Internacional de Cambio Climático: “los gobiernos han de garantizar que de la próxima Conferencia del Clima de Naciones Unidas en Bali salga un apretado y estricto calendario para negociar nuevas reducciones de las emisiones”.
Es más, reta a la Unión Europea a que aproveche su próximo Consejo de marzo para comprometerse unilateralmente a alcanzar un objetivo de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de un 30% para 2020.
Acabamos y lo hacemos aunque suene incongruente con titulares...
El informe de Naciones Unidas dispara la alarma, El cambio climático se debe en un 90% a la acción del hombre, El 30% de las especies están en peligro de extinción, El calentamiento global derretirá los Polos en el siglo XXI,...
Para cerrar el monográfico que hemos dedicado hoy en el Termómetro de la Tierra al cuarto informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, de todos los titulares publicados esta semana, me quedo con uno. Un titular que representa un primer paso, aunque tarde pero hay que darlo... ese titular es ‘Cambio climático: mea culpa’.
