Comienza aquí una agenda especial en la que haremos un repaso por las noticias Azul y Verde más relevantes publicadas a lo largo de la semana pasada.
Uno de sus protagonistas es bien conocido y protegido por esta sección. Se trata del lince ibérico. Hace unas semanas teníamos noticias agridulces tras el nacimiento de nuevas crías que finalmente no salieron adelante.
A pesar de estas pérdidas, el número de crías de lince que sobreviven es de 12 y el futuro es más alentador aún, pues el Ministerio de Medio Ambiente y la Junta de Extremadura estudian el mejor lugar para ubicar el segundo centro nacional de cría en cautividad del lince ibérico que se sumará al que ya funciona en El Acebuche, en Huelva.
Las instalaciones consistirán en un edificio desde el que se estudiará la evolución de los felinos; una pequeña clínica de cura para los animales, y una zona extensa que imite el territorio original del lince.
Según Guillermo Crespo, director general de Medio Ambiente, se estima que para 2009 podrían llegar las dos primeras parejas reproductoras.
Otra especie mamífera que también va a ser seguida de cerca es aquella que, parecida a la foca, se distingue de esta por sus dos colmillos que se prolongan fuera de la mandíbula superior más de medio metro. Se trata de las morsas.
Y es que expertos del Instituto Groenlandés de Estudios Naturales y el Centro Polar Danés les pondrán transmisores vía satélite para tratar de identificar sus patrones migratorios.
Los científicos esperan poner transmisores a 10 ejemplares que serán rastreados durante dos meses cerca de la costa occidental de Groenlandia donde se encuentran actualmente hasta que la llegada de temperaturas cálidas les hagan migrar en busca del frío.
Tal y como informa la BBC, el objetivo final de esta misión es estudiar si las morsas han sido afectados por la cacería, la exploración petrolera y el cambio climático. Así como desvelar el lugar oculto en el que se refugian cuando llega la temporada estival. Todo un misterio para los expertos...
Lo que no supone misterio alguno es la afirmación de que ‘el calentamiento global pone en peligro la supervivencia de especies como los osos polares.
Ya lo mencionábamos ayer en nuestro Termómetro de
De acuerdo al borrador, es muy probable que el cambio climático signifique la extinción de numerosas especies y una reducción de la diversidad de los ecosistemas. Por ejemplo, se citan los arrecifes de coral, la flora del desierto de Karoo en Sudáfrica, o los propios osos polares, amenazados por la reducción de la capa de hielo.
Para denunciar y dar a conocer a todo el mundo el problema del cambio climático, Greenpeace instaló en Bruselas el martes pasado un Arca de Noé gigantesca.
La organización ecologista reclama así también acciones para prevenir "los riesgos catastróficos a los que se enfrentan millones de personas, especies y ecosistemas a lo largo y ancho del planeta".
Según Greenpeace, desde 1990, con cada informe de Naciones Unidas que se ha publicado, la escala de riesgo ha aumentado. En este sentido, apuntan a que el número de afectados por los eventos meteorológicos extremos y otros desastres naturales están "cerca de triplicarse" en las últimas dos décadas.
Terminamos en nuestro país donde en estos momentos el Consejo Superior de Investigaciones Científicas trata de conservar una planta que, estando en peligro de extinción en España, se ha convertido en una verdadera plaga en Europa.
Hablamos del rododendro, un arbusto de dos a cinco metros de altura, de flores grandes de color sonrosado o purpúreo y propio de las regiones montañosas del hemisferio boreal.
Mientras que investigadores del CSIC elaboran un plan de estudio de protección; en países como Francia o el Reino Unido, donde ha sido introducida en los últimos 50 años por aficionados a la jardinería, temen a esta especie invasora.
Sus hojas, tóxicas para los herbívoros, tardan en desprenderse y por tanto en fertilizar el suelo, por lo que acaban formando poblaciones muy densas, que sombrean y prácticamente eliminan las plantas nativas de los bosques templados.
Ante el cambio que está sufriendo el clima, la disminución de lluvias en el sur aumentará los riesgos de extinción, mientras los climas cálidos del norte favorecerán su expansión.
Y para expansión o crecida, similar a la de 2003, la que ha sufrido, el caudal del río Ebro a su paso por Zaragoza. Situación que ha aprovechado para criticar la ex ministra popular de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, con quien cerramos este especial Azul y Verde.
A su juicio, en España hay "caudal suficiente" para abastecer a todo el país, pero está "mal repartido en el espacio y en el tiempo".
La ex ministra de Medio Ambiente lamentó asimismo que el Ebro esté soltando al mar "más de
