Centramos toda nuestra atención en Bangkok. Tal y como anunciábamos la semana pasada, ya tenemos sobre la mesa el tercer y último estudio previsto para 2007 dado a conocer por el Panel Intergubernamental de Expertos sobre cambio climático.

 

Los tres serán los que darán cuerpo al Cuarto Informe de Evaluación desde que en 1988 el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la Organización Meteorológica Mundial establecieron este Panel Intergubernamental.

 

El Cuarto Informe, por tanto, recogerá el fundamento científico del cambio climático, las consecuencias para los sistemas ecológicos, los sectores socioeconómicos, así como la salud humana. Y además incorporará las conclusiones de Bangkok con las que comienza este Termómetro de la Tierra...

 

El informe, elaborado por científicos y representantes de unos 150 países, asegura que la estabilización de los gases causantes del efecto invernadero puede conseguirse mediante las tecnologías existentes.

 

Incluso aportan la cifra. Mantener la concentración de partículas de dióxido de carbono en la atmósfera costará menos del 3 por ciento del Producto Bruto mundial.

 

Asimismo, los expertos advierten que las emisiones mundiales de gases contaminantes irán en aumento hasta 2015, año en que se registrará un 'pico', para luego ir descendiendo y estabilizarse aproximándose al nivel actual de concentración que es de unas 430 partículas de CO2 por millón.

 

Para conseguir estos objetivos y limitar a su vez el aumento de temperaturas no más allá de los dos grados y medio (2,5º C), será necesario que las emisiones desciendan un 50% de los niveles actuales antes de 2050.

 

En este sentido la responsabilidad de la ‘mitigación del cambio climático’, como ha venido en denominarse a este estudio, recae sobre políticos y gobiernos que deberán hacer más para que empresas e individuos tomen medidas para combatirlo.

 

El informe contempla como solución la combinación de prácticas existentes, como la eficiencia energética y la energía renovable de parques eólicos y marinos; con nuevos controles en la industria sobre elementos contaminantes como el metano, el óxido nitroso y los hidro fluoro carbonos (HFC) y per fluoro carbonos.

Igualmente, desde el documento se apuesta por enterrar el CO2 en antiguos yacimientos de petróleo o de carbón, evitar la deforestación, promover la reforestación así como la utilización de vehículos impulsados por hidrógeno y la construcción de edificios inteligentes que hagan un uso eficiente de la energía.

 

Nada más conocerse las conclusiones del informe de Bangkok, distintas ONG como Greenpeace o el Fondo Mundial para la Naturaleza emitieron sendos comunicados instando a los gobiernos de todos los países a que tomen medidas de carácter inmediato.

 

Ambas coinciden además en señalar que el precio de quedarse con los brazos cruzados sería 20 veces más alto y el sufrimiento humano mucho mayor.

 

De ahí la importancia de las decisiones que se tomen el próximo mes de junio cuando se reúna el G8 y el próximo mes de diciembre en Indonesia con motivo de la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático.

 

Convención por cierto a la que asistirán también los tres nuevos enviados especiales para el cambio climático de la ONU como son el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, la ex primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland y el ex ministro de Relaciones Exteriores de Corea del Sur Han Seung-soo.

 

Se espera que los enviados ayuden al Secretario General Ban Ki Moon con las negociaciones en torno al calentamiento global y que presenten sus propuestas en la conferencia de diciembre.

 

Entonces y de acuerdo a la nota de Greenpeace: “el mundo estará mirando y espera que el progreso de las negociaciones reflejen la necesidad urgente de proteger el clima”.

 

De momento la Unión Europea ya ha respondido y en palabras del comisario europeo de Medio Ambiente, Stravos Dimas, ‘no hay excusas para esperar. Este es el momento para que el resto de la comunidad internacional siga nuestro camino”.

 

Para Dimas, las conclusiones de Bangkok "respaldan plenamente la opinión de la Unión Europea de que los países desarrollados para 2020 deben reducir sus emisiones un 30 por ciento por debajo de su nivel de 1990 y que las emisiones globales deben reducirse a la mitad para 2050”.

 

En su opinión, esta fórmula "brinda una buena oportunidad de impedir que el calentamiento global supere los 2 grados centígrados con respecto a las temperaturas del planeta antes de la industrialización". Algo que a lo que nuestro país parece contribuir muy poco a tenor de nuestra siguiente noticia.

 

Si hace unos días nos alegrábamos porque nuestro país conseguía reducir en 2006 las emisiones de CO2, esta semana conocíamos que España fue el pasado año el segundo país de la Unión Europea, por detrás de Italia, donde más se infringió la legislación ambiental comunitaria.

 

Según un informe de la Comisión Europea, Bruselas abrió el pasado año 40 procedimientos de infracción contra España por casos 'en su mayoría relacionados con el agua y la naturaleza'. El Ejecutivo comunitario denuncia que 'los vertidos ilegales y descontrolados son un problema urgente y muy extendido' en nuestra región. Por lo que pide a las autoridades que pongan en marcha todas las medidas previstas en la normativa europea e inviertan en métodos de reciclado más ecológicos.

 

Desde Bruselas se nos recuerda además la amenaza de la sequía que dificultará el suministro de agua a los hogares, impedirá trasvases y afectará a los ecosistemas, la agricultura, el turismo y la energía.

 

Sin embargo, el dato más negativo que encontramos en el texto es el que hace referencia al cambio climático, pues destaca que España 'es uno de los siete Estados miembros que no espera llegar a los objetivos (fijados por el Protocolo de Kyoto) ni siquiera aunque se pongan en marcha todas las medidas planeadas'.

 

Desde luego en consonancia con esta última información, y antes de terminar, os cuento que esta semana el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil ha aportado un dato alarmante.

 

Sólo en 2006 el SEPRONA detuvo a casi 1.000 personas por delitos relacionados con el medio ambiente. No en vano se realizaron más de 150.000 intervenciones, a razón de 500 denuncias diarias.

 

Según el balance del SEPRONA, del total de detenidos: 359 fueron por infracciones sobre ordenación del territorio, 258 por incendios forestales, 120 relacionados con la caza, pesca y especies protegidas y 13 por comercio ilegal de animales exóticos.

 

Acabamos y lo hacemos con un dato al menos curioso para contrarrestar el mal sabor de boca que nos dejan ciertas noticias.

 

Al parecer el estudio de 11 meteoritos recogidos en diferentes puntos de la Tierra durante más de un siglo y medio, entre 1838 y 2002, ha revelado que todos ellos proceden de un mismo asteroide. Un asteroide que existió en las primeras etapas de formación del Sistema Solar.

 

Se trata de condritas carbonáceas formadas hace más de 4.500 millones de años en el disco de material protoplanetario del que nació nuestro Sistema Solar

 

Mirad ahí va otra contrita, ah no, se trata de Al Gore que no para de conferencia en conferencia,... lo que debe contaminar con tanto vuelo...