Aquí estoy, casi recién llegado de la Plaza Jacinto Benavente en Madrid donde ayer sábado se celebraba la jornada previa al Día de la Tierra con un lazo verde que también se ha podido ver en otras provincias de la geografía española bajo un lema común: Frente al cambio climático, menos CO2.
En este sentido estamos contentos puesto que en 2006 nuestro país logró reducir un 4.1 por ciento las emisiones de gases contaminantes con respecto a 2005. Esto supone situarnos cerca de los 360 millones de toneladas de CO2.
De acuerdo al informe presentado por la revista World Watch y Comisiones Obreras, esta reducción se debe en gran medida al incremento del precio de los combustibles. Aún así, nos recuerdan que las emisiones de CO2 en España han aumentado más de un 48 por ciento desde 1990, lo que triplica el 15% de aumento promedio permitido a España por el Protocolo de Kyoto hasta 2012.
También se enumeran en el mismo texto las consecuencias del cambio climático, entre las que se cita la desertificación y erosión, la escasez de recursos hídricos debida a la deforestación y una pérdida generalizada de biodiversidad en las zonas húmedas costeras y en los bosques que es precisamente dónde comenzamos...
Y es que el pasado martes se inauguraba en Nueva York el Foro anual de Naciones Unidas sobre los bosques que se prolongará hasta el próximo 27 de abril.
Cerca de 500 delegados de los 191 estados miembro y de decenas de organizaciones no gubernamentales, así como representantes de la sociedad civil, participan en unas conferencias que pretenden negociar un acuerdo para proteger la cubierta forestal en el mundo.
Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación se estima que la cubierta forestal mundial sólo supone en la actualidad cuatro billones de hectáreas, alrededor del 30% de la tierra firme. Y aquí viene la advertencia, entre 1990 y 2005, en tan sólo 15 años, el planeta perdió el 3% de su cubierta boscosa.
Se espera que la conferencia de Nueva York establezca un plan de choque contra la deforestación para el periodo 2007-2015 que proteja además a 1.600 millones de personas cuya subsistencia depende de los bosques.
Desde donde tampoco llegan buenas noticias es desde Groenlandia donde la temperatura media en la estación estival ha aumentado 2.4 grados centígrados en los últimos 25 años.
Además, al parecer, la aceleración del deshielo en ese mismo período duplica lo que se pensaba hasta ahora.
A partir del estudio que ha dado a conocer el Centro Nacional francés de Investigación Científica, entre 1979 y 2005, la superficie de Groenlandia afectada por el deshielo, al menos un día al año, aumentó en un 42%. Hablamos de una pérdida de hielo similar a un tercio de la superficie de Francia.
Quien también ha sido noticia esta semana es China donde comenzaba con un huracán que destrozó en la provincia de Xichuan 150 mil casas y arrasó 30 mil hectáreas de terrenos agrícolas. Unos cultivos que además de los vendavales y el granizo caído encuentra su peor enemigo en una terrible plaga de insectos que los está mermando.
Según datos del Ministerio chino de Agricultura, hasta el día 5 de abril, más de un millón y medio de hectáreas de cultivos estaban padeciendo plagas de diversos tipos, lo que supone un crecimiento del 20 por ciento con respecto al año pasado.
‘Las enfermedades en las plantas y las plagas, son un indicativo de lo que todavía está por venir', señaló Wang Yuzheng, investigador del departamento agrícola de Shangdong.
Y es que los inviernos cálidos en la zona suelen preceder a veranos aún más calientes, por lo que fuentes citadas por la agencia Xinhua advierten que 2007 podría ser el año más caluroso desde que China comenzó a realizar registros meteorológicos, hace algo menos de 60 años.
Y no dejamos la república popular china donde la contaminación del río más importante de Asia continúa creciendo.
El primer estudio realizado por el gobierno de Beijing sobre las condiciones medioambientales del Yangtzé revela que hay 600 kilómetros en estado ‘crítico’, incluidos el 30 por ciento de sus afluentes.
En el informe se detalla cómo el río recibe cada año 14.200 toneladas de agua contaminada, equivalentes al 42 por ciento del total desaguado por el país. Entre los principales contaminantes detectados en zonas como la presa de las Tres Gargantes figuran pesticidas, fertilizantes y escapes de barcos de pasajeros. Así actualmente se extrae cuatro veces menos pescado y otros productos que hace 50 años.
Acabamos nuestro recorrido por Asia en el Tíbet donde “la primera nevada artificial prueba que es posible cambiar el tiempo mediante esfuerzos humanos” en palabras de uno de los científicos chinos que participó en la operación.
Crear precipitaciones artificiales puede ayudar a aliviar la sequía en los pastizales al norte del Tibet o al menos ese parece ser el objetivo del proyecto que se llevó a cabo en la meseta más alta del mundo, a 4.500 metros sobre el nivel del mar. Allí donde, según los expertos, el incremento de temperaturas conllevará el deshielo de glaciares, provocando la sequía de los grandes ríos chinos y mayores tormentas de arena que culminarán en desertificación.
Desertificación que también afectará severamente al continente africano...
El investigador español Juan Negrillo, colaborador del ex vicepresidente de EEUU Al Gore, ha anunciado esta pasada semana que el calentamiento global del planeta provocará la escasez extrema de recursos en África, lo que comportará, a su vez, un éxodo masivo de africanos hacia España, como puerta de entrada a Europa.
En una entrevista concedida a la agencia EFE, el malagueño abogó por “reformular el concepto de frontera, dado que no tendrá sentido en las próximas décadas”.
Licenciado en Derecho y Ciencias Económicas, Negrillo, de 34 años, se alza como la voz de Al Gore en España para concienciar a la ciudadanía. Una ciudadanía que necesita una mayor movilización en su opinión, pues es la gente la que tiene que mover a los gobernantes. En este sentido añade que el incentivo que tiene un político para afrontar un cambio es la pérdida de votos.
Acabamos y lo hacemos con 40 medidas prácticas para luchar contra el cambio climático. Las que nos propone Greenpeace con motivo del Día de la Tierra que celebramos hoy domingo 22.
Descongelar frecuentemente el frigorífico y ubicarlo en un lugar fresco de la casa, usar bombillas de bajo consumo, evitar dejar enchufados los cargadores, tapar las cacerolas al cocinar, el aislamiento de ventanas para conservar el calor en invierno, apagar completamente los televisores cuando no se utilicen en lugar de dejarlos en stand-by...
