Le tomamos la Temperatura ya mismo a la Tierra, a escasas horas de que haya culminado el Día Mundial de la Conservación del Suelo.

 

De nuevo esta semana el termómetro ha estado al rojo vivo. En nuestro país el protagonista fue el fuego que arrasó más de 600 hectáreas en Tarragona.

 

En el continente asiático fue la lluvia. Mientras en China la cifra de fallecidos por causa de inundaciones, avalanchas de tierra y tormentas de granizo se aproximaba al centenar, en India 10.000 personas tuvieron que ser evacuadas y 75 perecieron con motivo del Monzón que asoló la región oeste del país.

 

Desde Pakistán, donde cerca de un millón de personas se han quedado sin hogar, la petición de ayuda no se hizo esperar. Tras el paso del ciclón Yemyin, el primer ministro Shaukat Aziz, lanzó un llamamiento a la comunidad internacional en busca de apoyo. Se estima que más de 200 personas han muerto en los últimos 10 días en esta región de un continente el asiático, donde se cree que la cifra global podría alcanzar las 500 víctimas desde el inicio del monzón.

 

Por cierto, en el continente americano, con lluvias casi constantes desde el mes de mayo, Texas está experimentando el más extenso periodo de inundaciones de los últimos 50 años. Al menos 12 personas han muerto desde entonces y ya son más de 1.000 las viviendas destruidas o severamente dañadas.

 

Después de este breve repaso climático, abandonamos la zona del Golfo de México donde en la última semana se ha constatado un aumento en el precio de la gasolina ante el temor de la llegada de huracanes en agosto y subimos a la cima más alta del mundo, el Everest.

 

Cincuenta y cuatro años después de que Edmund Hillary y su sherpa, Tenzing Norgay, se convirtieran en los primeros hombres en conquistar el Everest, sus hijos afirmaron esta semana en el diario The Independent que si hoy volvieran a subir sus padres no reconocerían la montaña por culpa de los efectos del cambio climático.

 

No en vano, el glaciar donde los dos aventureros montaron su campamento base antes de coronar la cima el 29 de mayo de 1953 ha retrocedido cerca de 5 kilómetros en los 20 últimos años.

 

Según Peter Hillary y Jamling Tenzing, el calentamiento del planeta amenaza de esta manera la supervivencia de miles de millones de personas que dependen de sus glaciares para el agua potable que consumen.

 

Y no sólo eso, porque de acuerdo a un estudio llevado a cabo por Naciones Unidas, de los 9.000 lagos de origen glaciar, en el Himalaya, más de 200 pueden reventar las barreras que los contienen, lo que precipitaría miles de metros cúbicos de agua sobre un área en la que viven unas 40.000 personas.

 

Hablando de lagos, el chileno Témpanos que fue noticia hace unas semanas por su extraña desaparición ha resurgido según ha informado la Marina de Chile.

 

Fueron funcionarios de la Corporación Nacional Forestal los que constataron, el pasado 27 de mayo, que había desaparecido el lago, localizado a 2.000 kilómetros al sur de Santiago. Asimismo, comprobaron cómo un río de unos 40 metros de ancho y ocho kilómetros de largo que alimentaba el lago desde un glaciar próximo, quedaba reducido a un pequeño arroyo.

 

Ahora ha sido un equipo del Centro de Estudios Científicos de Valdivia el que ha inspeccionado la zona de nuevo y ha detectado que el lago se está volviendo a llenar. La explicación que han dado los expertos al fenómeno del vaciamiento encuentra su fundamento en una gran grieta que se habría formado en el costado del glaciar y por la que se habría drenado el lago, yendo a parar el agua al mar.

 

Otra investigación nos lleva hasta Groenlandia. La información la publicaba esta semana la revista Science, recién galardonada con el Príncipe de Asturias de la Comunicación junto a Nature.

 

Al parecer investigadores de la Universidad de Alberta en Canadá y de la Universidad de Copenhague en Dinamarca han concluido que la isla cuya superficie actualmente está prácticamente cubierta de hielo, cerca del 85 por ciento, antaño fue un paraíso verde. Una tierra verde o Greenland poblada por pinos y alisos.

 

Los científicos han llegado a esta conclusión a partir de muestras de ADN recogidas del fondo de una perforación de dos kilómetros en el hielo que cubre Groenlandia. El descubrimiento permitiría así establecer que la temperatura era de 10 grados centígrados en verano y -17 en invierno hace no más de 900.000 años.

 

Para Sharp, glaciólogo de la Universidad de Alberta, podría significar que el calentamiento actual sea resultado de procesos naturales e influencia humana y que nos dirijamos a aumentos de temperatura mayores de lo que pensábamos.

 

Los últimos en sumarse a la lucha si no contra el calentamiento global sí contra la emisión de gases contaminantes son 150 de las compañías más grandes y conocidas del planeta.

 

Entre las empresas que se comprometieron ante Naciones Unidas el pasado viernes a mejorar su eficiencia energética se encuentran Coca-Cola, el fabricante de aviones Airbus o las farmacéuticas Novartis y Pfizer.

 

Rajendra Pachauri, presidenta del directorio del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, dijo que esperaba que más de 3.000 firmas que suscribieron la iniciativa de responsabilidad corporativa de Naciones Unidas, también adopten esta medida.

 

Mientras Achim Steiner, presidente del programa ambiental de Naciones Unidas, no se mostró tan optimista al declarar que las empresas podrían tardar algún tiempo en acceder a esta iniciativa que lleva por título "Preocupándose por el Clima".

 

Quienes tampoco se muestran optimistas o al menos convencidos es ese 56 por ciento de británicos que cree que los científicos todavía tienen dudas sobre el cambio climático y cuyo sentimiento es que el problema se ha exagerado para obtener dinero.

 

La encuesta la ha realizado en el Reino Unido, Ispos Mori, a una muestra de 2031 adultos. Entre sus resultados encontramos que el terrorismo, el crimen, y hasta el graffiti y las calles sucias preocupan más a la gente que el cambio climático.

 

Según Ipsos Mori, muy poca gente rechazó directamente la idea de que el clima está cambiando, de hecho el 70 por ciento no cree que los seres humanos hemos sido al menos en parte responsables.

 

Los resultados completos los podréis encontrar en la web ipsos-mori.com.

 

Lo que nuestro Gobierno tratará de encontrar serán los efectos del cambio climático en los Parques Nacionales.

 

Se trata de un programa pionero que tendrá como objetivo vigilar de cerca la isla de Cabrera, los Picos de Europa, Sierra Nevada y el Teide, que han sido seleccionados por su riqueza en biodiversidad y por tratarse de zonas especialmente sensibles a este proceso.

 

Se desarrollará un sistema de evaluación y seguimiento de los ecosistemas (datos de clima, de la calidad del aire y del agua) a partir de la información obtenida de 18 estaciones meteorológicas que serán distribuidas por los Parques e instaladas antes de fin de año.

 

Finalmente, todos los datos obtenidos formarán parte de una base de datos que será pública para que sea utilizada por la comunidad científica nacional e internacional a través de Internet.

 

Acabamos y lo hacemos hablando de 70 radiotelescopios de todo el mundo que han sido los responsables de facilitar la medición del diámetro de la Tierra.

 

¿El resultado? Pues ha sido un equipo de investigadores alemanes los encargados de informar de que el mundo es más pequeño de lo que se pensaba.

 

La investigación encontró que dicho diámetro era cinco milímetros menos que la última vez que fue medido, hace cinco años. 

 

Una diferencia que aunque os pueda resultar insignificante chicos, en palabras del doctor Alex NothNagel, responsable de la investigación, es crucial para el estudio del cambio climático por ejemplo a la hora de medir el aumento del nivel del mar.